Presentación

Empecé con este blog -Non mea voluntas- hace ya diez años. El motivo directo fue la deriva que el Papa Francisco -con sus dichos, con sus escritos y con sus actuaciones-, estaba generando en la Iglesia Católica.

Una deriva que tuvo, como primera consecuencia, perfectamente visible, el distanciamiento de la gente con este Papa. La Plaza de San Pedro se fue convirtiendo en un despoblado: al principio, poco a poco, pero luego ya a mayor velocidad.

El vacío se hizo crónico. Pero él siguió igual. Da toda la impresión de que tenía un objetivo marcadamente unidireccional, y nada ni nadie lo iba a apear del burro.

Ante el desconcierto generado, que dio paso a una indignación cada vez más acusada y menos silenciada -las voces sonaron ya muy al principio desde todas partes, y cada vez en mayor número-, el rechazo del «resto de Israel» fue imposible de disimular para convertirse más tarde en imposible de ocultar.

Y así empecé yo también a sacar a relucir lo imposible de aceptar, a la vez que proponía la Doctrina de siempre, para defender la única Fe Verdadera. Católica, por toda seña.

Ahora, intento hacerme «independiente» de Infocatólica, y echar a andar por mi cuenta. Ojalá el intento cuaje, gracias a los que me habéis apoyado en estos últimos 10 años.